"Un discípulo díjo: Maestro, enseñame la meditación a la que me debo dedicar para que mi mente pueda entrar al paraíso de la Tierra Pura. El Buda le respondió: Hay cinco meditaciones.
La primera meditación es la meditación del amor (Maitri) en la que debes ajustar tu corazón de manera que anheles la propesperidad y el bienestar de todos los seres, incluyendo la felicidad de tus enemigos.
La segunda meditación es la meditación de la compasión (Karuni) de la compasión en la que piensas que todos los seres sufren, representando vívidamente en tu imaginación sus pesares y ansiedades para hacer surgir una profunda compasión por ellos en tu alma.
La tercera meditación es la meditación del gozo (Muditâ), en la que piensas en el bienestar de otros y te regocijas de su regocijo.
La cuarta meditación es la meditación sobre la impurezas en la que consideras las consecuencias malignas de la corrupción y los efectos de los males y lo incorrecto; así como lo trivial del placer momentáneo y lo fatal de sus consecuencias.
La quinta meditación es la meditación sobre la ecuanimidad (Upekkha) en la que te elevas por encima del odio, la avidez, la codicia y el aferramiento; y en la que miras tu propio destino con una calma imparcial y una tranquilidad perfecta.
Un verdadero seguidor del Tathagata no confía en las austeridades o en los rituales, sino que al abandonar la idea del yo pone todo su corazón en Amithaba, la luz iluminada de la verdad".
Traducción: Roberto García Fernández
Fotografía: Bodhgaya
La primera meditación es la meditación del amor (Maitri) en la que debes ajustar tu corazón de manera que anheles la propesperidad y el bienestar de todos los seres, incluyendo la felicidad de tus enemigos.
La segunda meditación es la meditación de la compasión (Karuni) de la compasión en la que piensas que todos los seres sufren, representando vívidamente en tu imaginación sus pesares y ansiedades para hacer surgir una profunda compasión por ellos en tu alma.
La tercera meditación es la meditación del gozo (Muditâ), en la que piensas en el bienestar de otros y te regocijas de su regocijo.
La cuarta meditación es la meditación sobre la impurezas en la que consideras las consecuencias malignas de la corrupción y los efectos de los males y lo incorrecto; así como lo trivial del placer momentáneo y lo fatal de sus consecuencias.
La quinta meditación es la meditación sobre la ecuanimidad (Upekkha) en la que te elevas por encima del odio, la avidez, la codicia y el aferramiento; y en la que miras tu propio destino con una calma imparcial y una tranquilidad perfecta.
Un verdadero seguidor del Tathagata no confía en las austeridades o en los rituales, sino que al abandonar la idea del yo pone todo su corazón en Amithaba, la luz iluminada de la verdad".
Traducción: Roberto García Fernández
Fotografía: Bodhgaya
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